Las Metas Personales

Convertirte en la persona que deseas ser es un proceso para el cual debes utilizar ese potencial interno que está dentro de ti dentro del cual se incluye tu propia creatividad.

Puede que tu experiencia del pasado no te ayude mucho para el alcance de nuevas metas, o quizá sí, todo depende de las creencias que tengas arraigadas en tu mente.

Para ti el haber alcanzado metas en el pasado quizá fue un acto inconsciente, pero el lograr una meta es un proceso bien orquestado que permite esa consolidación.

En la consecución de metas personales, siempre existe un obstáculo que es muy importante y eres tú mismo, porque quizás no entiendes que tu forma de pensar consiente e inconsciente puede que impida ese acceso al fin deseado.

Convierte en hábito el trabajar en metas personales, ellas te pueden ayudar a crear creencias empoderadoras de que te convertirán en una persona exitosa, que alcanza lo que se propone. Representan peldaños que te permiten subir para ir construyendo tu vida.

Las metas, propósitos o experiencias que una persona desea para su vida, deben ser trabajadas con ciertas estrategias, así el logro de las mismas ocurrirá en menor tiempo. Debes siempre organizar una serie de recursos y acciones para poder alcanzar ese fin.

Casi siempre las metas personales implican una cuantificación del deseo, por ejemplo tener pareja, obtener bienes materiales, perder peso, viajar, aumentar los ingresos. Siempre hay algo que tienes en mente a realizar pero no sabes por donde comenzar. Y el ensayo y error no es una opción cuando te has enterado que lo puedes obtener simplemente cambiando ciertas cosas dentro de ti.

Siempre, la limitante es que la mentalidad, actitud, y forma de ser no corresponden a una verdadera alineación acorde a lograr algo. Por el contrario, a ver que no lo estás logrando asumes una actitud de derrota e inmediatamente olvidas esa propuesta que tenías contigo mismo.

Puede que pienses o creas que el entorno, las personas o las condiciones en que te encuentras es limitante para alcanzar el éxito en algo, pero en la mayoría de los casos solo depende de ti y puede que utilices esas razones (conscientes o inconscientes) como excusa para no avanzar.

Debes saber que no basta con fijarse metas de ninguna índole bien delimitadas y elaboradas con fechas o plazos concretos, debes saber trabajar con ellas una vez las tengas en tu mente.

Es preciso que acciones cambio interno, dedicación a esas metas, para que pueda ocurrir la materialización en resultados de esas metas propuestas.

Esas metas deberían formar parte de la automotivación que te lleva al destino donde deseas lograr.

El logro de las metas permite mejorar sustancialmente tu vida, alcanzar el éxito, sentirse una persona exitosa, no simplemente debería ser una lista por lograr de cosas sin sentido o porque alguien lo haya logrado tú también lo quieres.

Las metas deben ser analizadas, sentidas, que salgan desde lo profundo de tu ser, no por capricho o competencia con el otro, o porque factores externos a ti te han hecho creer que debes poseer algo. Pues ya estaría iniciando mal.

No te plantees metas simplemente porque otros lo han logrado. Definir tus metas es comenzar a crear tu mañana en el hoy, estás colocando las bases para tu futuro y para la calidad de vida que deseas ver en tu experiencia. Por eso las metas deben ser propias.

Plantéate siempre metas que te den satisfacciones personales, eso es parte de darte bienestar, estas son las que producen efectos más profundos en ti.

Para obtener una meta debes trabajar en base a ella, lograr transformarte y cambiar, disfrutar el salir de ese caparazón, de esa zona de confort, integrar nuevos comportamientos de acción y de pensamiento. Quiere decir que te expandes, y lo más importante creces como persona y desarrollas nuevas habilidades físicas y mentales. Te vuelves un experto en lograr el éxito, llegando a la autorrealización personal.

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